Home / Actualizaciones / SOFI 2017: en el último año, aumentó el número estimado de personas desnutridas

SOFI 2017: en el último año, aumentó el número estimado de personas desnutridas

  |   Red de las Naciones Unidas para SUN, Red de países SUN

El 17 de septiembre, se presentó en Roma el informe “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2017” (informe SOFI, por sus siglas en inglés). Por primera vez, el informe ha sido coordinado por los tres organismos con sede en Roma: la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el UNICEF. El informe constituye la primera evaluación mundial de las Naciones Unidas sobre seguridad alimentaria y nutrición que se publica luego de la adopción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que apunta a poner fin al hambre y a todas las formas de malnutrición para 2030 como un asunto prioritario de política internacional. Específicamente, el informe realiza un seguimiento de los progresos para lograr las metas sobre la erradicación del hambre (Meta 1 del Objetivo de Desarrollo Sostenible [ODS] 2) y de todas las formas de malnutrición (Meta 2 del ODS 2).

El informe SOFI 2017 fomentando la resiliencia en aras de la paz y la seguridad alimentaria se centra en la estrecha relación que existe entre los conflictos y la seguridad alimentaria: alrededor del 60 % de los 815 millones de personas que padecen hambre viven en países afectados por conflictos. Los resultados del informe son claros: el hambre en el mundo está creciendo, puesto que el número estimado de personas desnutridas aumentó de 777 millones en 2015 a 815 millones en 2016. De acuerdo con las cifras del informe SOFI 2017, la situación de la seguridad alimentaria ha empeorado notablemente en determinadas zonas del África subsahariana, Asia sudoriental y Asia occidental. El deterioro se hizo más evidente en situaciones de conflicto, en particular, en zonas donde los efectos de los conflictos en la seguridad alimentaria se vieron agravados por sequías o inundaciones relacionadas en parte con el fenómeno de El Niño y perturbaciones climáticas.

 


A partir de este momento, el informe SOFI se encargará de vigilar no solo los progresos para poner fin al hambre, sino también los avances logrados en la erradicación de todas las formas de malnutrición tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados.

José Graziano da Silva, director general de la FAO


 

Niños con retraso en el crecimiento. La tendencia al alza de la subalimentación aún no se ha visto reflejada en las tasas de retraso en el crecimiento, que sigue decreciendo. No obstante, el mundo aún alberga 155 millones de niños que padecen retraso en el crecimiento. Estas tasas siguen siendo muy elevadas en algunas regiones y, si se mantienen las tendencias actuales, no se alcanzará la meta de los ODS de reducir el retraso en el crecimiento infantil para 2030. Según el informe, unos 155 millones de niños menores de cinco años presentan retraso en el crecimiento, mientras que 52 millones sufren de emaciación, lo que significa que su peso es demasiado bajo para su estatura. Se estima que en la actualidad 41 millones de niños tienen sobrepeso.

 

 

De acuerdo con los datos incluidos en el nuevo informe: “la prevalencia del retraso en el crecimiento actualmente es mayor en el África oriental, el África central, el África occidental, Asia meridional y Oceanía (excluye Australia y Nueva Zelandia), donde más del 30 % de los niños menores de cinco años presentan una estatura demasiado baja para su edad”. Entre los principales factores determinantes de estas cifras de niños con retraso en el crecimiento en el mundo, los autores del informe SOFI 2017 mencionaron lo siguiente: 1) perturbaciones en la salud y la nutrición materna antes y durante el embarazo y el período de lactancia; 2) amamantamiento inadecuado, prácticas deficientes de alimentación de lactantes y niños pequeños y 3) entornos poco saludables para los niños, como la falta de higiene y saneamiento.

 

Sin embargo, el informe “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2017″ no solo presenta cifras, sino también propone diferentes maneras para abordar el retraso en el crecimiento infantil: “el retraso en el crecimiento puede abordarse mediante medidas preventivas, como, por ejemplo, garantizar que las mujeres embarazadas y las madres lactantes se alimenten correctamente, los lactantes reciban lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y se disponga de alimentos complementarios en la cantidad, la calidad y la variedad adecuadas para los niños de seis a 23 meses. Para reducir el retraso en el crecimiento, es esencial centrar las intervenciones en materia de nutrición en los primeros1000 días de vida y mejorar el acceso a servicios sanitarios de calidad para la salud de la madre y del niño. Es posible que se deban adoptar otras medidas para prevenir infecciones y enfermedades, así como mejorar el acceso al agua potable, la concientización acerca de la eliminación segura de las heces de los niños y la higiene básica”.

 

Información relacionada

Post A Comment

No Comments