SUN Newsletter
Home / Actualizaciones / Acelerar la erradicación del hambre y la malnutrición: un evento internacional

Acelerar la erradicación del hambre y la malnutrición: un evento internacional

  |   Red de las Naciones Unidas para el SUN, Red de países SUN

Los países instaron a que se aceleren los esfuerzos para acabar con el hambre y la malnutrición. En vista de que el aumento en los índices de hambruna mundial pone en peligro la posibilidad de cumplir el objetivo de erradicar la malnutrición en todas sus formas de aquí a 2030, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) organizaron en Bangkok (Tailandia) una conferencia internacional destinada a redoblar de manera urgente los esfuerzos para lograr Hambre Cero en todo el mundo.

Tras décadas de haber alcanzado un descenso impresionante en el número de personas con desnutrición, el hambre vuelve a avanzar. Según el último informe publicado en forma conjunta por la FAO y otros cuatro organismos de las Naciones Unidas, alrededor de 820 millones de personas en el planeta presentan malnutrición.

“Este es el tercer año consecutivo que se observa un detenimiento en los avances tendientes a erradicar el hambre que, de hecho, ahora ha aumentado. Más de 820 millones de personas padecen hambre y muchas más son las que presentan malnutrición. El retraso en el crecimiento infantil es un problema importante y cerca de dos mil millones aún sufren de hambre oculta o deficiencia de nutrientes esenciales. En este grupo también se encuentran las personas con sobrepeso u obesidad”, expresó el director general de la FAO, José Graziano da Silva.

A fin de sacar a la luz que el número de personas que padecen hambre y malnutrición en el mundo ha vuelto a alcanzar niveles similares a los observados hace diez años, agregó: “Tras décadas de conquistas en la lucha contra el hambre, se produce un retroceso importante, por el cual la FAO y los organismos del sistema de las Naciones Unidas, junto con los países miembros y otros socios, se muestran muy preocupados”. Si bien existen desafíos importantes cuando se apunta a alcanzar Hambre Cero, la FAO y el IFPRI destacan que el objetivo aún se puede lograr.

Pero no hay que perder tiempo

“Si bien durante varios años se logró un magnífico progreso mundial en la reducción del hambre y la malnutrición, la cruda realidad es que nuestro ritmo actual no es suficiente para acabar con el hambre de aquí a 2030, aunque aún podemos lograr este objetivo”, expresó Shenggen Fan, director general del IFPRI y miembro del Grupo líder del Movimiento SUN. “Muchos países, como China, Etiopía, Bangladesh y el Brasil, han logrado un descenso considerable en el hambre y la malnutrición, y este resultado contiene lecciones importantes de las que pueden aprender aquellos países que no consiguen avanzar en esta lucha”.

La conferencia, que contó con la presencia de delegados sobre todo de África y Asia, ofrece una plataforma para acelerar el intercambio del conocimiento especializado existente, los enfoques y las herramientas que dieron resultado en muchos países, para que los demás puedan aprender, adaptar y agilizar las tareas tendientes a mitigar el hambre y la malnutrición de manera sostenible.

Acabar con el hambre y la malnutrición

Si bien África sigue siendo el continente más azotado por la hambruna, la región de Asia y el Pacífico cuenta con la cifra total más elevada de personas con desnutrición: más de 500 millones según estimaciones de la FAO.

La envergadura de este desafío global significa que debe abordarse de manera eficaz e inmediata. Por ejemplo, la región de Asia y el Pacífico alberga a más del 60 % de las personas desnutridas del mundo, y para que pueda alcanzarse el Hambre Cero de aquí a 2030, los países de la región deben sacar en conjunto a más de 110 000 personas de la espiral del hambre cada uno de los días durante los próximos 12 años.

La urgencia de la tarea en cuestión no puede sobrestimarse, y acabar con la desnutrición es más complejo de lo que muchos creen. El incremento del hambre en el mundo va acompañado de un aumento en la obesidad, lo que trae aparejado un abanico muy variado de desafíos económicos y sanitarios en el presente y el futuro.

El Informe Anual de Progresos 2018 del Movimiento SUN

En el marco de la conferencia, el Movimiento SUN presentó su Informe Anual de Progresos 2018. En el informe, se analizan las tendencias mundiales, regionales y nacionales en materia de malnutrición en los 60 países que integran el Movimiento, además se indaga acerca de algunos de los motivos por los que el progreso encaminado a erradicar todas las formas de malnutrición, en todas las personas de cada rincón del planeta, sigue siendo lento, pese a los logros importantes que se han conseguido en la reducción del retraso en el crecimiento desde el año 2000.

El informe, que por primera vez adopta un abordaje regional, también tiene en cuenta los factores determinantes e indicadores de buena nutrición, a nivel regional y nacional, además del progreso en cuanto a la creación del mejor ambiente propicio posible para tomar medidas en los países. Por otro lado, se destacan la igualdad de género, los sistemas alimentarios sostenibles y la adolescencia como la segunda oportunidad para garantizar un futuro saludable y próspero para todos. Asimismo, se analiza el camino a seguir en la búsqueda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las metas de nutrición de la Asamblea Mundial de Salud de aquí a 2030. Haga clic aquí para leer el Informe Anual de Progresos 2018 del Movimiento SUN.

 

Aprovechar las buenas políticas públicas y el conocimiento para acelerar la consecución del objetivo Hambre Cero

La conferencia destaca cómo se han logrado grandes avances en muchos países en la lucha contra el hambre y la malnutrición, de manera rápida y sostenible, a través de mejoras de las políticas públicas, inversiones dirigidas y el aprovechamiento de las nuevas tecnologías.

Bangladesh, por ejemplo, ha conseguido una de las reducciones más rápidas de la historia del bajo peso infantil y el retraso en el crecimiento, en gran parte, gracias a la aplicación de políticas públicas innovadoras que apuntaron a mejorar la agricultura y la nutrición. Las políticas que respaldaron el crecimiento agrícola ayudaron a aumentar la producción y se acompañaron de otras políticas a favor de la planificación familiar, la mejora en los servicios sanitarios, el aumento de la asistencia escolar, un mayor acceso al agua potable y al saneamiento y el empoderamiento de las mujeres. Estas políticas, en forma conjunta, se reforzaron mutuamente para crear un mejor entorno de seguridad alimentaria y nutrición para millones de bangladesíes.

El crecimiento económico en China sacó a millones de personas del hambre y la pobreza, mientras que el Brasil y Etiopía transformaron sus sistemas alimentarios y redujeron la amenaza del hambre a través de inversiones específicas en investigación y desarrollo agrícola y programas de protección social. A partir de mediados de la década de 1980 y durante más de dos décadas, la producción agrícola en el Brasil creció un 77 %, lo que se combinó con el programa Fome Zero en 2003, que ofrecía a los beneficiarios una amplia gama de servicios sociales y, de este modo, casi logró erradicar el hambre y la desnutrición en tan solo diez años.

De manera similar, las inversiones agrícolas a gran escala de Etiopía han llevado a un crecimiento sustancial en la producción de cereales y la disponibilidad de alimentos, mientras que a través del Programa de Redes de Seguridad Productivas se entregan alimentos o dinero en efectivo en forma directa a los hogares más necesitados y sujetos al intercambio por trabajo en otros casos. Estas inversiones, junto con un gasto público elevado en salud y educación, han reducido drásticamente el hambre y la desnutrición, lo que cambió la imagen internacional de Etiopía como escenario de frecuentes hambrunas por la de un país que vive una historia exitosa de desarrollo.

El Informe de la nutrición mundial 2018

El Informe de la nutrición mundial 2018 también se presentó en la Conferencia de la FAO y el IFPRI. En el Informe de la nutrición mundial 2018 se exponen las perspectivas sobre el estado actual de la nutrición mundial y se destaca la elevada carga de la malnutrición en el mundo. Se identifican las áreas en las que se consiguió un progreso en los últimos años, pero se sostiene que este es demasiado lento e inconsistente. Se exponen cinco pasos esenciales que deben darse para acelerar el progreso en la erradicación de la malnutrición en todas sus formas y se afirma que, si se procede ahora, aún estamos a tiempo de alcanzar este objetivo. De hecho, se presenta una oportunidad sin precedentes para hacerlo ahora.

El Informe de la nutrición mundial 2018: arrojar luz sobre la nutrición para inspirar nuevas iniciativas: sitio web del Movimiento SUN

Post A Comment

No Comments