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El Banco Mundial y el UNICEF piden que se tomen medidas firmes para combatir la desnutrición infantil en Viet Nam

  |   Red de las Naciones Unidas para el SUN, Red de países SUN

© UNICEF/UN0145648

La desnutrición infantil sigue siendo una importante dificultad para el desarrollo en Viet Nam y representa una pérdida impresionante, aunque evitable, para el capital humano y el potencial de crecimiento económico de la nación.

La preocupante prevalencia de la desnutrición en los niños vietnamitas, especialmente en las minorías étnicas, exige un nuevo enfoque para lograr resultados nutricionales transformadores. El Banco Mundial y el UNICEF reiteraron su firme compromiso de colaborar con el Gobierno de Viet Nam para abordar esta cuestión mientras el país prepara su Estrategia de desarrollo socioeconómico (2021-2030).

Hay mucho en juego: el retraso en el crecimiento seguirá afectando a uno de cada cuatro niños vietnamitas con los consiguientes daños permanentes que genera en su desarrollo y la imposibilidad de aprovechar su contribución potencial a la economía, a menos que se lleven a cabo intervenciones adecuadas durante los dos primeros años de vida del niño”, indicó Ousmane Dione, director del Banco Mundial para Viet Nam. “Las consecuencias son aún mayores en el caso de los niños de las minorías étnicas que se ven afectados de manera desproporcionada y tienen menos recursos”.

Si bien Viet Nam ha realizado notables progresos en la mejora de los resultados generales en materia de capital humano, la reducción de la desnutrición es una dificultad persistente. Según el UNICEF, más de 230 000 niños y niñas menores de cinco años de Viet Nam sufren desnutrición aguda grave todos los años, que es una de las principales causas de retraso en el crecimiento y muerte de los niños y las niñas de este grupo etario.

Garantizar la mejor nutrición posible para los niños en los primeros años será absolutamente beneficioso para la salud física de los niños y también estimulará su desarrollo cerebral y su capacidad de aprendizaje, además de reducir los costos de salud a largo plazo y aumentar los resultados en el área de la educación”, agregó Rana Flowers, representante del UNICEF en Viet Nam. “El suministro de micronutrientes a los niños y las mujeres embarazadas es una inversión que los gobiernos hacen para lograr una tasa de rentabilidad de su crecimiento económico a largo plazo. Los socios para el desarrollo se han comprometido a aportar conocimientos especializados y apoyo a nivel mundial, y cuentan con la participación y el liderazgo crecientes del Gobierno de Viet Nam para hacer frente a los problemas de nutrición.

Un gran número de niños de minorías étnicas presentan desnutrición crónica. En un nuevo informe del Banco Mundial “Desnutrición persistente en las comunidades de minorías étnicas de Viet Nam: problemas y opciones o políticas e intervencionesse halló que casi 1 de cada 3 niños de minorías étnicas se ven afectados por el retraso en el crecimiento: más del doble que los de la etnia mayoritaria Kinh. Además, el 21 % de los niños de minorías étnicas tienen un peso inferior al normal, lo que constituye una proporción 2.5 veces mayor que la de los niños del pueblo Kinh.

Las intervenciones nutricionales son más eficaces durante los primeros 1000 días de vida, que abarca la etapa desde el primer día de embarazo de la madre hasta los dos años de vida del niño. La desnutrición durante este período podría causar daños importantes y en gran medida irreversibles al desarrollo físico y cognitivo.

El retraso en el crecimiento está relacionado con una menor productividad económica, que se traduce en una reducción del 10 % de los ingresos durante toda la vida. Cuando se multiplica en toda una nación, la mala nutrición puede costarle a una nación hasta el tres por ciento de su PIB anual. A fin de hacer frente a esta realidad, el Banco Mundial y el UNICEF recomiendan varias medidas de política, entre ellas asegurar una financiación adecuada y previsible para los programas relacionados con la nutrición, elaborar planes multisectoriales para abordar los factores determinantes subyacentes de la desnutrición y ampliar las intervenciones basadas en datos empíricos.

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