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Enriquecimiento de alimentos básicos: una medida para paliar las consecuencias del COVID-19

  |   Red de la sociedad civil SUN, Red de países SUN

Por Sri Kusyuniati, directora de Nutrition International en Indonesia


© Nutrition International

En Indonesia, el primer alimento del día que ingieren unos 200 millones de personas está hecho a base de harina de trigo enriquecida, como pan, fideos u otra comida típica, que les aportan la dosis diaria de vitaminas y minerales. Estos nutrientes son fundamentales para reforzar el sistema inmunitario, lo que es esencial frente a la actual pandemia de la enfermedad provocada por el coronavirus (COVID-19).

Si bien se tomaron medidas preventivas estrictas, el virus se ha propagado de manera descontrolada por todo el país, donde se registran más de 23 000 casos y más de 1400 muertes. A su vez, Indonesia también debe luchar contra la triple carga de la malnutrición, ya que el 30,8 % de los niños pequeños sufre retraso en el crecimiento, el 10,2 %, emaciación y el 48,9 % de las mujeres embarazadas, anemia.[1] Aunque se adoptaron medidas rápidas para reducir la incidencia del retraso en el crecimiento, la pandemia puede crear el escenario perfecto para que la malnutrición se profundice y ponga a un mayor número de personas en riesgo.

Ahora más que nunca es fundamental velar por que las comunidades vulnerables no solo reciban alimentos, sino también los nutrientes que necesitan. Aunque los programas de seguridad alimentaria son importantes, hacen hincapié en la disponibilidad, el acceso y la asequibilidad de una variedad limitada de alimentos básicos. Por su parte, los programas de nutrición apuntan a que se consuman los nutrientes adecuados cuando el cuerpo los necesita. La seguridad alimentaria es un componente importante cuando se trata de alcanzar la seguridad nutricional, lo que debe constituir el objetivo principal. Después de todo, la buena nutrición es imprescindible para fortalecer el sistema inmunitario, reducir la gravedad de las enfermedades infecciosas y propiciar la rápida recuperación de la persona infectada.

El enriquecimiento de los alimentos —la incorporación de vitaminas y minerales a los alimentos básicos— es una intervención comprobada y rentable para reparar las deficiencias de micronutrientes en la población en general. Los programas de enriquecimiento que se implementaron de manera generalizada se han asociado con una reducción del 24 % de la anemia en mujeres y una disminución del riesgo de defectos del tubo neural del 46 %.[2]

© Nutrition International

En vista del potencial del enriquecimiento de los alimentos básicos, en 2002, el gobierno de Indonesia decretó la obligatoriedad del enriquecimiento de la harina de trigo con hierro, zinc, ácido fólico y vitaminas B1 y B2. Sin embargo, en el marco de la crisis actual se aplicaron restricciones comerciales que produjeron una creciente escasez de las premezclas que se emplean en el enriquecimiento, a raíz de que los países que exportan este producto a Indonesia, como la India y Malasia, están en cuarentena. Debido a esta situación, el gobierno ha flexibilizado las directrices vigentes a fin de que el enriquecimiento de la harina de trigo y del aceite comestible quede sujeto a la voluntad del molino.

Si bien la pandemia ha sumado otros obstáculos que dificultan la práctica del enriquecimiento, es muy importante que se mantenga esta intervención de bajo costo y alto impacto. El enriquecimiento de la harina de trigo con micronutrientes esenciales brinda la oportunidad de mejorar el estado de salud e inmunitario de grandes segmentos de la población sin que haya contacto directo, una característica ideal dada la imperiosa necesidad de mantener el distanciamiento social.

En la respuesta a estas dificultades, se debe adoptar una medida multiactor que englobe al gobierno, los productores, los proveedores y la industria. Las organizaciones que abogan por el enriquecimiento en Indonesia ─como Nutrition International, la Alianza mundial para la mejora de la nutrición (GAIN), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Red Global de Yodo (IGN), la Iniciativa para la Fortificación de los Alimentos (FFI), la Fundación de Nutrición para el Enriquecimiento de los Alimentos de Indonesia─ aunaron esfuerzos en aras de garantizar la producción ininterrumpida de la harina de trigo enriquecida. Los socios de nutrición están en contacto permanente con los fabricantes de premezclas, quienes se han comprometido a atender y a enviar los pedidos de los molinos harineros. Por otro lado, le recomiendan al gobierno que busque otros países de los que se podría importar las premezclas, así como analice la posibilidad de moderar o subsidiar los impuestos a la importación. Los socios también han exhortado al gobierno a que restableciera el enriquecimiento obligatorio de la harina de trigo y han brindado su constante apoyo a los molinos, tendiéndoles puentes con los proveedores de premezclas.

Por su parte, los fabricantes de harina de trigo también han demostrado su compromiso durante este período, ya que siguieron con las prácticas de enriquecimiento a pesar de que el gobierno había aliviado esta responsabilidad. Indofood, que abastece de harina de trigo a casi la mitad del país, se ha comprometido a continuar con el enriquecimiento de la harina de trigo y el aceite comestible.

© Nutrition International

La nutrición debe seguir ocupando un lugar protagónico en la agenda del gobierno e integrarse en cada fase de la respuesta a la pandemia: la respuesta inmediata, el aumento de la resiliencia y la recuperación. Invertir en nutrición genera diversas ganancias económicas a largo plazo. Una población con un sistema inmunitario más fuerte alivia la carga en los sistemas sanitarios, de modo que quienes necesitan tratamiento puedan ser atendidos. Un pueblo educado, sano y nutrido puede desarrollar la capacidad de un país para que pueda contar con sus propios recursos a la hora de prestar servicios esenciales, como educación y atención médica de calidad, lo que incrementa la resiliencia general a las crisis económicas, ambientales y sanitarias.

De cara al futuro, el enriquecimiento de los alimentos es una herramienta esencial para que la nutrición adecuada llegue a quienes la necesitan. La buena nutrición constituye los cimientos de Indonesia —y de todos los países— para generar mayor resiliencia y fortaleza en la población a fin de que pueda prosperar.

 

 


[1] Según datos de la investigación básica sobre salud de 2018
[2] Blencowe, H., Cousens, S., Modell, B., y Lawn, J. (2010). Folic acid to reduce neonatal mortality from neural tube disorders. International Journal of Epidemiology, 39(SUPPL. 1). https://doi.org/10.1093/ije/dyq028.

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