SUN Newsletter
Home / Actualizaciones / La crisis por coronavirus agrava la situación de inseguridad alimentaria de millones de refugiados en África

La crisis por coronavirus agrava la situación de inseguridad alimentaria de millones de refugiados en África

  |   Red de las Naciones Unidas para el SUN, Red de países SUN

El alerta del Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) se emite en forma simultánea con los conflictos y los desastres que en este momento atraviesa el continente y con la gran carencia de fondos que registran estos organismos a la hora de llevar a cabo su trabajo.

“Si bien la situación continúa deteriorándose para todos, el desastre se magnifica para los refugiados que no tienen absolutamente nada que amortigüe su caída”, señaló David Beasley, director ejecutivo del PMA. “En el mejor de los casos, los refugiados viven en condiciones de hacinamiento, luchan por satisfacer sus necesidades básicas y, a menudo, no tienen más opción que depender de la asistencia externa para su supervivencia. Ahora más que nunca, necesitan nuestro apoyo para salvar sus vidas”.

En este momento, más de 10 millones de personas refugiadas en todo el mundo reciben la asistencia alimentaria que ofrece el PMA, entre ellos, los que se encuentran en los asentamientos de refugiados más grandes del mundo, como el de Bidibidi en Uganda, donde las raciones se redujeron en un 30 % en abril debido a la falta de fondos.

Reducción de las raciones

Más de 3,2 millones de refugiados en África Oriental, que engloba a Etiopía, Kenia, Sudán, Sudán del Sur y Tanzania, ya reciben una ración más pequeña debido a la falta de fondos.

Las grandes necesidades de financiación no satisfechas amenazan, o ya han dado lugar a recortes de alimentos en la República Democrática del Congo, Malaui, Mozambique y Zambia.

Si no se toman medidas urgentes, se prevé un incremento en los índices de malnutrición, retraso en el crecimiento y anemia, según advirtieron los organismos. En este sentido, los organismos instaron a los gobiernos a que incluyan a los refugiados y las poblaciones desplazadas en las redes de protección social y en los planes de respuesta a la enfermedad provocada por el coronavirus (COVID-19) ─en conformidad con el Pacto Mundial sobre los Refugiados─ para garantizarles el acceso a alimentos y a la asistencia en efectivo de emergencia.

Niñas y niños etíopes refugiados en crisis

En Etiopía, más de seis de cada 10 niños refugiados ya presentan niveles críticos de anemia. Por su parte, Filippo Grandi del ACNUR advirtió que una de cada dos personas refugiadas son niños “que pueden sufrir dificultades de por vida si se les priva de alimentos en etapas vitales en su desarrollo”.

En el Camerún, el Programa Mundial de Alimentos se vio obligado a reducir su asistencia a los refugiados de la República Centroafricana en un 50 % en mayo y junio debido a la falta de fondos.

También se esperan recortes en las raciones de los refugiados nigerianos en el país. Sumado a ello, el cierre de las fronteras en África Oriental a raíz de la pandemia de COVID-19 “han creado congestión, lo que retrasa la ayuda vital y los flujos comerciales”, afirmaron agentes humanitarios de las Naciones Unidas.

Asimismo, agregaron que, a raíz de esta situación, en muchas partes del continente, los precios de los alimentos están aumentando, “lo que representa una amenaza potencialmente devastadora para millones de refugiados, sobre todo, para aquellos que ya dependían de un salario diario para poder comer”.

Escalada en el precio de los alimentos

En la República del Congo, el precio promedio de la canasta de alimentos básicos ha aumentado un 15 %, mientras que en Ruanda, el PMA informó que, en los campamentos de refugiados, los precios de los alimentos ya eran en promedio un 27 % más altos en abril de este año en comparación con el mismo mes del año anterior, y un 40 % más que en 2018.

Dadas estas dificultades, “muchos refugiados están empleando mecanismos de supervivencia negativos, como saltarse comidas o reducir las porciones de comida”, según se señala en la declaración conjunta de los organismos.

Tácticas de supervivencia

Se estima que más del 80 % de los refugiados de Sudán del Sur están aplicando estos mecanismos y “en algunos casos, recurren a la mendicidad, las relaciones sexuales transaccionales o los matrimonios precoces o forzados para poder comprar alimentos”.

El PMA necesita más de USD 1200 millones para poder seguir ayudando a los refugiados de todo el mundo durante los próximos seis meses, un poco más de la mitad se empleará para cubrir el costo de sus operaciones en África.

Como parte del Plan Mundial de Respuesta Humanitaria al COVID-19 de las Naciones Unidas, el ACNUR solicita unos USD 745 millones para ejecutar intervenciones vitales, de los cuales USD 227 millones se destinarán a las operaciones en África.

 

Post A Comment

No Comments