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La sociedad civil exige un aumento del gasto público en nutrición en África Oriental y Meridional

  |   Red de la sociedad civil SUN

La sociedad civil exige un aumento del gasto público en nutrición en África Oriental y Meridional

Las sociedades civiles de África Oriental y Meridional han apelado a los gobiernos para que incrementen el gasto público en iniciativas destinadas a la lucha contra la malnutrición. Los grupos propusieron que los gobiernos incrementen su gasto del 0,54 % al 3 % de su presupuesto nacional para respaldar las medidas tendientes a poner fin al retraso en el crecimiento.

La propuesta, que se presenta cuando unos 14,8 millones de niños padecen retraso en el crecimiento en los nueve países estudiados, se incluye en el informe “Compromiso presupuestario nacional con la nutrición de África Oriental y Meridional en julio de 2018” (East and Southern Africa [ESA] National Budget Commitment to Nutrition of July 2018), que se publicó en Kigali el 23 de agosto.

Se trató de un encargo conjunto de CARE International y Graça Machel Trust, a través de la Alianza de la sociedad civil del Movimiento SUN, con el fin de determinar gastos de referencia y asumir compromisos nacionales en materia de presupuesto nutricional.

El estudio se realizó en Kenia, Madagascar, Malaui, Mozambique, Ruanda, Sudán del Sur, Tanzania, Zambia y Zimbabue.

Según el informe, si bien los gobiernos han registrado avances en la reducción del retraso en el crecimiento y la desnutrición, estos logros no son sostenibles, puesto que a la mayoría de las inversiones las realizan los donantes por medio de programas nacionales extrapresupuestarios o presupuestarios. Por lo tanto, el informe propone un gasto público de al menos el 3 % de los presupuestos nacionales que se destinan a la nutrición de aquí a 2021.

Los expertos sostienen que el hecho de que los gobiernos pongan a la nutrición en un segundo plano se debe, en parte, a su naturaleza invisible en comparación con los resultados de desarrollo más visibles, como la infraestructura física.

George Ouma, presidente nacional de la red de la sociedad civil de África Oriental y Meridional, expresó que “la única verdad sobre esta tendencia es que la carga de nuestros presupuestos en realidad cuentan con el respaldo de los donantes’’.

La carga que representa la nutrición se afronta a través de la asistencia que brindan los donantes, añadió. No obstante, depender del apoyo impredecible de los donantes genera preocupación respecto de la sostenibilidad de los programas de nutrición en los países del estudio. Ouma sugiere que las alternativas de financiamiento internas deberían ofrecer soluciones sostenibles para el retraso en el crecimiento.

El Dr. Michael Johnson reveló que hay casos en los que los índices de malnutrición aumentaron luego de que los donantes interrumpieran su ayuda. “Cerca de 14,8 millones de niños presentan retraso en el crecimiento, y los gobiernos no logran cumplir con el objetivo de asignar anualmente USD 30 por cada niño menor de cinco años, como lo estipula el compromiso Nutrición para el Crecimiento, y estas son estas cifras preocupantes”, señaló el Dr. Johnson. Además cabe añadir los costos elevados que conlleva ignorar la nutrición, puesto que acarrea pérdidas económicas.

 


El director de Formulación del Presupuesto y Reforma de Ruanda, Zachée Iyakaremye, expresó que el informe permitirá que los gobiernos aumenten sus inversiones y que no hay manera de que los países puedan alcanzar el desarrollo si no invierten en la primera infancia.

“Las sociedades civiles deben ayudar a los gobiernos a implementar las recomendaciones de este informe, por ejemplo, enseñando a las comunidades locales las prácticas de buena nutrición. Más allá de asignar los presupuestos nacionales, podemos reducir el retraso en el crecimiento sin gastar demasiado”, añadió.

Principales hallazgos

De los nueve países del estudio, Ruanda posee la asignación más elevada del presupuesto nacional que destina a la lucha contra el retraso en el crecimiento, ya que es del 0,8 %. Sudán del Sur se ubica en el último lugar con un 0,09 %. Si se tiene en cuenta el apoyo de los donantes, los dos países destinan solo el 1,12 % y el 0,5 % de su presupuesto nacional a la nutrición, respectivamente.

En 2013, las partes que participaron en la Cumbre Nutrición para el Crecimiento acordaron destinar USD 30 por niño como uno de los compromisos para erradicar la desnutrición.

Sin embargo, el informe halló que solo Malaui y Ruanda cumplieron con este compromiso de gasto por niño. Sin embargo estos dos gobiernos tampoco lograron alcanzar este objetivo sin el apoyo de los donantes. Malaui y Ruanda destinan USD 2,42 y USD 9,48 por niño, respectivamente, de sus propios recursos.

El informe reveló que los gobiernos africanos no priorizan debidamente los gastos de nutrición, pese a la abundante evidencia que existe sobre su importancia para las personas, las familias y la economía nacional.

Madagascar tiene la tasa más elevada de malnutrición, dado que el 47,3 % de los niños menores de cinco años presentan retraso en el crecimiento. Kenia registra los índices más bajos con el 26 %. Ruanda, cuya tasa de retraso en el crecimiento de los niños menores de cinco años es del 37,9 %, pretende reducir esta cifra al 19 % de aquí a 2024.

Información relacionada

• Informe Compromiso presupuestario nacional con la nutrición de África Oriental y Meridional: Inglés

• Los grupos de la sociedad civil proponen que los gobiernos incrementen su gasto público para respaldar las medidas tendientes a poner fin al retraso en el crecimiento – The new Times Rwanda (inglés)

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