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Llamado a la acción de líderes mundiales sobre agua, saneamiento e higiene y el COVID-19

  |   Red de la sociedad civil SUN, Red de las Naciones Unidas para el SUN

* Artículo originalmente publicado por Saneamiento y Agua para Todos


© UNICEF/UNI327656/Abdul

Los jefes de Estado, los gobiernos y líderes de organismos de las Naciones Unidas, instituciones financieras internacionales, sociedad civil, sector privado e investigación y educación se están movilizando en torno a un llamado a la priorización del agua, el saneamiento y la higiene (WASH) en las medidas de respuesta a la enfermedad provocada por el coronavirus (COVID-19).

Su declaración conjunta:

Agua, saneamiento e higiene: los líderes mundiales hacen un llamado a la acción sobre el COVID-19

Hasta que haya una vacuna o tratamiento para el COVID-19, no hay mejor cura que la prevención.

El agua, el saneamiento y la higiene de manos, junto con el distanciamiento físico, son fundamentales para prevenir la propagación del coronavirus y constituyen una primera línea de defensa contra esta grave amenaza para las vidas humanas y los sistemas de salud. Lavarse las manos con agua y jabón mata el virus, pero para ello es necesario disponer de agua corriente en cantidades suficientes.

Por lo tanto, en nuestros planes de respuesta, en los planos nacional, regional y mundial, se deben priorizar los servicios de agua, saneamiento e higiene.

Los líderes que reconocen la importancia del agua, el saneamiento y la higiene a la hora de prevenir la propagación del virus salvarán vidas. Los líderes que priorizan la colaboración y el apoyo internacional salvarán vidas. Solo estaremos a salvo si los miembros más vulnerables de la sociedad están sanos, sin importar en qué país se encuentren.

Por lo tanto, instamos a todos los líderes nacionales, regionales y mundiales a que nos acompañen con las siguientes medidas:

Lograr que todas las personas dispongan de los servicios de agua, saneamiento e higiene, eliminar las desigualdades, no dejar a nadie atrás y cuidar a los más vulnerables frente al COVID-19. En este grupo, se encuentran los mayores, las personas con discapacidad, las mujeres y las niñas y las personas que viven en situaciones precarias, como asentamientos informales, campamentos de refugiados, centros de detención, personas sin hogar, así como aquellas personas cuyos medios de subsistencia se acotaron o destruyeron a raíz de las medidas adoptadas para detener la propagación del virus y las mujeres sobre quienes recae la gran mayoría de las tareas de cuidado no remuneradas en tiempos de crisis. Estas medidas son críticas, no solo para proteger a estas poblaciones vulnerables del COVID-19, sino también para prevenir otras enfermedades infecciosas que pueden propagarse cuando se interrumpen los servicios de agua, saneamiento e higiene.

Trabajar en colaboración y de forma coordinada con todos los actores involucrados para mejorar los servicios de agua y saneamiento, ya que cada actor, ya sea público, privado, donante o de la sociedad civil, puede realizar aportes para proteger a las poblaciones del COVID-19. La acción coordinada es más efectiva, incluso si se trata de medidas inmediatas urgentes para armar puestos de lavado de manos dentro de centros de atención médica, en los puntos de entrada a edificios comerciales públicos o privados y en medios de transporte público. Las alianzas, como Saneamiento y Agua para Todos, son plataformas clave para la cooperación en el ámbito nacional, regional e internacional y para el intercambio de experiencias.

Asegurar que los sistemas de agua y saneamiento sean resistentes y sostenibles para proteger la salud de las personas y apoyar los sistemas nacionales de salud. Los proveedores de servicios de agua, saneamiento e higiene, incluidos los servicios públicos y los proveedores informales, tendrán dificultades para mantener o ampliar la cobertura de los servicios en un momento en que los flujos financieros son reducidos y los movimientos restringidos. Este es un requisito tanto a corto como a largo plazo para salvar vidas. Las cadenas de suministro mundiales —lo que comprende la circulación de mercancías y la producción de los bienes y servicios de agua, saneamiento e higiene— deben mantenerse activas a toda costa. El personal de agua, saneamiento e higiene también debe recibir la protección suficiente para poder brindar dichos servicios sin interrupciones.

Priorizar la movilización de fondos para apoyar a los países en su respuesta a esta crisis. Es necesario prever soluciones a largo plazo de aquellos fondos destinados a financiar intervenciones de emergencia. El acceso al agua, al saneamiento y a la higiene debe ser asequible para toda la humanidad, y es posible que esta medida conlleve la necesidad de recibir más fondos para asistir a los proveedores de servicios y ayudar a quienes no pueden pagarlo. Es menester que las partidas presupuestarias destinadas al agua, el saneamiento y la higiene no se desvíen y se mantengan los compromisos y prioridades establecidos en relación con este sector. Esto incluye evitar cualquier cambio en las asignaciones de fondos nacionales que respalden los servicios de WASH y el apoyo sostenido de los donantes internacionales a las respuestas humanitarias en curso de agua, saneamiento e higiene, y los compromisos generales del Gran Pacto.

Brindar información precisa de manera transparente.Los mensajes consistentes, sensatos, simples y con base científica permitirán que todas las personas entiendan la amenaza y que se actúe en consecuencia.

El COVID-19 no es la primera, ni será la última epidemia que enfrentarán los países. La capacidad de recuperación ante futuras crisis depende de las medidas que se tomen ahora, así como de las políticas, instituciones y capacidades que se pongan en marcha durante los tiempos normales. Velemos por que ante esta amenaza no se pierda la oportunidad de lograr nuestra visión del acceso universal al agua, el saneamiento y la higiene.

Como líderes, esta es nuestra oportunidad de salvar vidas.


Gerda Verburg, subsecretaria general de las Naciones Unidas
y coordinadora del Movimiento SUN,
es una de las líderes que firmó el llamado a la acción.

 

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