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Necesitamos volver a las historias, por Stuart Gillespie

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Este artículo de Stuart Gillespie originalmente se publicó en el sitio web de Transform Nutrition y ofrece una reflexión sobre la edición especial de la revista Global Food Security sobre historias de cambio .


© Martin Kharumwa/Save the Children

¿Qué tipo de conocimiento se necesita para andar en bicicleta? ¿Basta con tener un manual? Desde luego que no… uno necesita subirse a la bicicleta, caerse, volver a subirse otra vez… hasta que un día se aprende. El manual puede contener información sobre “lo que se debe hacer”, pero el “cómo” hacerlo es conocimiento tácito que solo se puede adquirir a través de la experiencia. Esta diferencia importante entre “saber de qué se trata” y “saber cómo hacerlo” se hizo en el libro El concepto de lo mental (1949) de Gilbert Ryle, un filósofo británico. En la nutrición, al igual que en muchos ámbitos del desarrollo, disponemos de una variedad de herramientas (guías, manuales de instrucciones, listas de verificación) que indican “lo que se debe hacer”, pero no ofrecen suficientes ejemplos empíricos (con algunos resultados satisfactorios).

 

En su libro reciente How Change Happens, Duncan Green lo compara con lo que implica criar un hijo. ¿Cómo saldría el niño si los padres crearan un marco lógico para la crianza del hijo y lo siguieran a rajatabla? ¿Y continuarían debatiendo 20 años más tarde? En el mundo real, los padres se las ingenian en el día a día; y se valen de la experiencia y los consejos de otros padres que hayan pasado por la misma situación. “Aprender a través de la experiencia” es importante para todos y, algunas veces, las cosas salen bien y otras, no. Sin embargo, aprender de la “experiencia” de otra persona también es posible, siempre y cuando se compruebe y transmita de forma amena, en el mejor de los casos, a través de una historia conmovedora.

Abordar el desafío que plantean las cuestiones multisectoriales, como la malnutrición, implica tomar medidas dentro de un sistema complejo, donde el conocimiento se obtiene de la evidencia (por ejemplo, de estudios publicados) y, fundamentalmente, de la experiencia.

Esta fue la lógica fundamental de la iniciativa de Historias de cambio, que creó Transform Nutrition. A fin de satisfacer la creciente demanda de muchos países de aprendizaje práctico, a través de esta iniciativa se pretendió evaluar y analizar sistemáticamente los factores impulsores del cambio en seis países con índices elevados de malnutrición (Bangladesh, la India [Odisha], Etiopía, Nepal, Senegal y Zambia), que han logrado algunos resultados positivos en la aceleración de las mejoras en materia de nutrición.

Todos los países realizaron un análisis de los cambios a lo largo de varias décadas en cuanto a los resultados de nutrición, los factores impulsores específicos y orientados a la nutrición, así como los programas y las políticas pertinentes a la nutrición. Se efectuaron entrevistas semiestructuradas (434 en total) a los informantes clave, que estaban conformados por los distintos actores involucrados en diferentes niveles, junto con 14 grupos dirigidos de discusión. Teníamos la intención de que se contaran las historias estructuradas de los acontecimientos, a partir de las experiencias y los recuerdos de los diversos actores clave del lugar, incluidos los encargados de la formulación de políticas, los funcionarios públicos de distrito, los representantes de organizaciones no gubernamentales, los empleados del sector privado, los trabajadores de primera línea y las mujeres de las comunidades muy afectadas.

Las historias se presentaron en una edición especial de la revista Global Food Security de este mes, que comprende 10 artículos, seis estudios de caso nacionales junto con artículos en los que se analizan los factores impulsores del cambio cuantitativos, las percepciones del cambio a nivel de la comunidad, un grupo de 10 comentarios de los impulsores mundiales y nacionales, y un artículo con una síntesis general.

Los principales ingredientes del cambio positivo que observamos que se repiten en diferentes contextos son el compromiso, la coherencia, la rendición de cuentas, los datos, el liderazgo, la capacidad y la financiación. Todos estos elementos deben estar presentes todo el tiempo para alcanzar el progreso y sostenerlo, aunque en cada lugar adquieran diferentes facetas. Sin lugar a dudas, la elección de las medidas concretas en cuanto a políticas y programas (“lo que se debe hacer”) dependerá del contexto, lo que abarca el tipo de problemas que se enfrenta, las soluciones que se ofrecen y la capacidad de actuar. Estos factores interconectados son los elementos constitutivos fundamentales que determinan cómo se produce el cambio y cómo puede lograrse (de manera proactiva).

Cambio y desafío son casi la misma palabra; además, notamos que muchos cambios fueron productos de la necesidad de responder a un desafío y, viceversa, los cambios también generan desafíos. Al igual que las palabras “crisis y oportunidad”, son la otra cara de la misma moneda. En las entrevistas de Historias de cambio, se examinaron ambos aspectos. De esta manera, se analizó la manera en que las oportunidades se pueden crear (por ejemplo, con el cambio político) para abordar los prolongados desafíos y generar el cambio positivo y cómo, a medida que se avanza, se presentan nuevos desafíos. Por ejemplo, muchos países han obtenido logros importantes en la alineación de políticas y la generación de consenso y coherencia intersectoriales en el campo de la nutrición. El nuevo desafío es la coherencia vertical, es decir, cómo lograr que funcione en la práctica, desde el plano nacional, los distritos y hasta las comunidades.

¡Los libros sobre historias cada vez son más! En su libro oportunamente titulado Houston, We Have a Narrative (Houston, tenemos una historia), Randy Olson sugiere que el mayor problema que enfrenta la ciencia hoy en día es la “deficiencia narrativa”. En el libro The Myth Gap: what happens when evidence and argument aren’t enough?, Alex Evans también se pronuncia a favor de las historias, en su caso, para difundir el mensaje del cambio climático. Nos encontramos en la misma posición con la nutrición. Los datos y las evidencias son esenciales, pero no bastan. Necesitamos historias de cambio que generen repercusión y que catalicen el cambio, lo que es fundamental ante los elevados índices de malnutrición que hoy enfrentamos. Es preciso crear una biblioteca de experiencia, bien organizada y accesible, y necesitamos convertirnos en mejores narradores.


Stuart Gillespie es investigador superior en la División de Pobreza, Salud y Nutrición del Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI), director ejecutivo del consorcio del programa de investigación de Transform Nutrition, director de investigación del consorcio de LANSA (Aprovechar la agricultura para la nutrición en Asia meridional) y líder del grupo SPEAR (apoyo de políticas, programas y la acción a través de la investigación) del programa de investigación Agricultura para la Nutrición y la Salud (A4NH).

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