SUN Newsletter
Home / Actualizaciones / Protegiendo las sociedades para mejorar la nutrición

Protegiendo las sociedades para mejorar la nutrición

  |   La contribución de la agricultura y de la protección social al fortalecimiento de la nutrición, SUN en la práctica

La agricultura, la nutrición y la protección social tienen vínculos claros: un nivel adecuado de producción de alimentos es el primer paso necesario para garantizar la disponibilidad de alimentos nutritivos para el consumo.

Marcela Libombo, Secretaria Ejecutiva, SETSAN – Secretariado Técnico de Seguridad Alimentaria y Nutricional

“Intensificaremos la producción y el acceso de los ciudadanos a los alimentos para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional. El derecho a una alimentación adecuada no debe ser un privilegio. Los alimentos son un derecho humano fundamental de todos los mozambiqueños... No podemos permitir que la malnutrición crónica prevalezca junto con la abundancia de alimentos que tenemos en algunas regiones de nuestro país”.

Jefe de Estado Filipe Jacinto Nyusi,

15 de enero de 2015

Como un país de bajos ingresos, el 70 % de los mozambiqueños viven en zonas rurales con déficit de alimentos y el 54 % de ellos están por debajo del límite nacional de pobreza. La economía del país es fundamentalmente agrícola. El porcentaje de producción de cultivos y ganado representa un 60 % y un 5 % respectivamente en el ingreso familiar rural. Este sector contribuyó con el 24 % del PIB en 2013 y actualmente emplea el 90 % de la fuerza laboral femenina del país y el 70 % de la fuerza laboral masculina, lo que representa el 80 % de la población activa total. Esto hace que el sector social y el sector agrícola sean fundamentales para mejorar la seguridad alimentaria y nutricional directamente a través del fomento de la economía y aumentando el acceso físico a los alimentos nutritivos.
Mozambique

1

Disponibilidad y acceso

La agricultura, la nutrición y la protección social tienen vínculos claros: un nivel adecuado de producción de alimentos es el primer paso necesario para garantizar la disponibilidad de alimentos nutritivos para el consumo. Esto, a su vez, influenciará la salud y el estado nutricional de la población. Ampliar el alcance de las intervenciones sobre la seguridad alimentaria y nutricional para llegar a los más vulnerables y carenciados contribuirá a los esfuerzos por reducir la pobreza, la inseguridad alimentaria crónica y el retraso en el crecimiento.

Los resultados de una encuesta de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) de referencia que se realizó en 2013 a más de 7000 hogares en el país indicaron que la diversidad dietaria de la población urbana es mejor que la de la población rural. La diversidad dietaria en los hogares donde hay hombres a cargo es mejor que en los hogares con mujeres a la cabeza, donde los alimentos provienen de menos de tres grupos alimenticios. La diversidad dietaria era menor en las provincias del norte (con una mayor producción de cultivos) y mayor en el sur del país (con una menor producción de cultivos), lo que indica que la nutrición no está directamente relacionada con la disponibilidad de alimentos, sino con la educación, el acceso y la utilización de los alimentos.

Vínculos multisectoriales

Las causas primordiales de la inseguridad alimentaria y el retraso en el crecimiento son complejas, múltiples y están interconectadas en todos los sectores. Las intervenciones agrícolas han demostrado no ser suficientes para alcanzar los objetivos del retraso en el crecimiento y la mejora general de la nutrición y la salud de los niños menores de cinco años y las mujeres. La implementación de medidas de protección social es fundamental para abordar el retraso en el crecimiento como un problema transversal y para garantizar que las inversiones en agricultura alcancen su máximo potencial a la hora de abordar la malnutrición de forma más sostenible.

Los vínculos entre la agricultura, la nutrición y la protección social son complejos, pero cruciales. El país es muy sensible a las condiciones climáticas extremas, en especial a las sequías, las inundaciones y los ciclones, lo que afecta las actividades de agricultura de secano. Además, las infraestructuras de almacenamiento, procesamiento y conservación frágiles e insuficientes, así como también las redes de distribución y comercialización, influyen en el alto nivel de pérdidas poscosecha (aproximadamente un 40 %).

Un sector agrícola bien desarrollado puede mejorar la seguridad alimentaria y nutricional directamente a través del fomento de la economía y aumentando el acceso físico a los alimentos nutritivos. A su vez, un mejor estado nutricional y de protección social para los productores puede mejorar sus condiciones de subsistencia al aumentar la producción agrícola, la calidad de la dieta y el ingreso familiar de los productores más vulnerables.

La implementación del programa de biofortificación en Mozambique está a cargo del Instituto Nacional de Investigación Agraria (IIAM) en colaboración con organizaciones internacionales como el Centro Internacional de la Papa (CIP), el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), y el Instituto Internacional de Investigación de Cultivos para las Zonas Tropicales Semiáridas (ICRISAT). Los cultivos biofortificados – camote de pulpa anaranjada (CPA) con vitamina A, frijoles verdes con hierro y maíz de alto contenido proteínico – se distribuyen en el país y las regiones con alta malnutrición crónica reciben mayor prioridad, con el objetivo de reducir la deficiencia de micronutrientes. Aproximadamente 750,000 productores se benefician de la distribución de CPA, pero es necesario aumentar la disponibilidad de semillas mejoradas para el maíz y los frijoles en los mercados.

La promoción de la horticultura y la fruticultura, y la producción local de alimentos (como moringa, amaranto, carne de ave), la pesca y la acuacultura también se fomentan para mejorar la calidad de la dieta en los hogares más carenciados y para incorporar alimentos nutritivos al mercado.

Fuerte Marco de Política

La buena gobernanza, una gestión macroeconómica segura y los procesos de descentralización que se iniciaron en 2003 condujeron al desarrollo de un fuerte marco de política, especialmente en el sector agrícola y de protección social.

El Plan Estratégico para el Desarrollo de la Agricultura (PEDSA) está incluido en Visión 2025 para Mozambique, y adopta la perspectiva de que un sector agrícola próspero, competitivo y sostenible debe ser capaz de ofrecer respuestas sostenibles a los desafíos de la seguridad alimentaria y nutricional, y apuntar a los mercados agrícolas en conjunto. Para materializar la visión del sector agrícola, este plan estratégico tiene como objetivo contribuir a la seguridad alimentaria y a los ingresos de los productores agrícolas de forma sostenible y competitiva garantizando la igualdad social y de género.

La Estrategia Nacional de Protección Social Básica (ENSSB) cuenta con programas que contribuyen al desarrollo de una sociedad inclusiva, permitiendo que los bienes y la asistencia lleguen a los más carenciados y vulnerables en las zonas rurales y urbanas. La ENSSB contribuye a los esfuerzos por reducir la pobreza, la inseguridad alimentaria y el retraso en el crecimiento en el país. Los componentes claves incluyen:

00784

1. Acción social directa: implementada por el Ministerio de Asuntos de la Mujer y Acción Social (MMAS) a través de su Instituto Nacional para la Acción Social (INAS) con alcance nacional. Los beneficiarios directos de los programas son: personas con discapacidades, ancianos, niños, aquellas personas con infección crónica por VIH y malaria, y hogares encabezados por viudas. Las características claves incluyen:
a. Transferencias monetarias de subsidios, de 280 000 a 550 000 meticales, para las familias que no pueden trabajar;
b. Transferencias sociales para los más carenciados y vulnerables, afectados por perturbaciones climáticas como inundaciones, sequías y ciclones, y apoyo para que puedan mitigar los efectos de las perturbaciones;
c. El programa del Servicio de Acción Social ofrece servicios a las instituciones para apoyar a las personas que viven en situación de vulnerabilidad.
2. Acción social para la salud: tiene como objetivo mejorar la calidad de la salud de los carenciados. Los programas claves incluyen rehabilitación nutricional de niños en los hospitales, suplementos de vitamina A, eliminación de parásitos en las escuelas y durante la semana de los niños, suplementos de hierro y ácido fólico, distribución de ropa para bebés y asignación de certificados de nacimiento.
3. Acción social para la educación: implementada por el Ministerio de Educación (MINED), tiene como objetivo permitir que los niños más vulnerables permanezcan en la escuela durante el período de clases. La educación se imparte sin costo de matrícula para la escuela primaria, con disponibilidad de alojamiento en los dormitorios, becas para los estudiantes en las universidades, programas de alimentación escolar y distribución gratuita de manuales escolares y materiales educativos.
4. Acción social productiva: abarca la población que tiene la capacidad de trabajar, generando oportunidades para que los grupos vulnerables obtengan oportunidades a corto plazo, especialmente durante el periodo de déficit de alimentos en zonas rurales. En el año 2014, alrededor 56 842 personas se beneficiaron de estos programas.

Instrumentos de amplio alcance

La estrategia de Mozambique para la seguridad alimentaria y nutricional es holística y exhaustiva, comprende diferentes aspectos incluyendo: producción y acceso a alimentos, atención médica, nutrición y saneamiento, acceso a tierras y otros recursos naturales (agua y biodiversidad), problemas comerciales y reservas de alimentos, protección social y adecuación alimentaria.

Los dos principales instrumentos de política que orientan la implementación práctica de medidas en el campo de la SAN son la Estrategia y Plan de Acción para la Seguridad Alimentaria y Nutricional (ESAN II) y el Plan de Acción Multisectorial para la Reducción de la Malnutrición Crónica (PAMRDC). En términos prácticos, los dos planes son instrumentos de orientación ya que involucran a varios sectores, y cada sector debe desarrollar sus propios instrumentos específicos con un conjunto de indicadores, objetivos y estrategias para guiar al gobierno de Mozambique en su tarea de monitoreo y evaluación del progreso.

La promoción y la coordinación de la seguridad alimentaria y nutricional está articulada por el Secretariado Técnico de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SETSAN) que trabaja bajo el liderazgo directo del Ministro de Agricultura y Seguridad Alimentaria. La Estrategia y Plan de Acción para la Seguridad Alimentaria y Nutricional garantiza la responsabilidad de mejorar la coordinación y la implementación de las actividades de seguridad alimentaria y nutricional. En 2012 se creó un Grupo de Trabajo Técnico de Nutrición (GT-PAMRDC) presidido por SETSAN para promover y coordinar algunas de las intervenciones claves implementadas por los siete sectores públicos: Ministerio de Salud, Agricultura, Protección social y de la Mujer, Industria y Comercio, Educación, Trabajo Público y Vivienda, Juventud y Deportes, Sociedad Civil, Sector Privado y Sector Académico. Los informes se presentan cada dos años ante el Consejo de Ministerios y se distribuyen a la plataforma de donantes y de la sociedad civil. Desde 2013, el proceso de descentralización se ha ejecutado a través del diseño del PAMRDC provincial y ha sido aprobado por las autoridades provinciales.

Desafíos

  • Reforzar la coordinación entre sectores y el sistema de monitoreo y evaluación (M&E) para el PAMRDC a nivel nacional y provincial continúa siendo un desafío. Es importante garantizar que el sistema de M&E sea parte de un proceso más amplio y no sólo un ejercicio independiente.
  • Las intervenciones de experiencias exitosas en unos pocos distritos con el apoyo de los donantes deben fomentarse en otros distritos, especialmente en aquellos con altos niveles de retraso en el crecimiento e inseguridad alimentaria crónica. A pesar de la creciente atención nacional en la nutrición, es necesario aumentar las inversiones nacionales en intervenciones y evaluar las opciones para la movilización de recursos.
  • La sostenibilidad de la estrategia de amplio alcance enfrenta el desafío de la consolidación continua de las capacidades institucionales y de los recursos humanos con las habilidades nutricionales.

Lecciones claves

  • El proceso de descentralización (PAMRDC provincial, institucionalización, alianza con la sociedad civil, el sector privado y las universidades) demostró ser clave para implementar, en cada provincia, las intervenciones nutrición adecuadas.
  • El fomento de las intervenciones basadas en la comunidad para la nutrición, la agricultura y la protección social han demostrado ser efectivas.
  • Una mayor promoción para una alta visibilidad de la nutrición en el país impulsó la integración de la nutrición en el Programa quinquenal del gobierno y el MANUD 2015-2017.
  • Contar con un organismo centralizado que actúe como estímulo demostró ser eficiente para reunir a los sectores para la planificación conjunta y el establecimiento de prioridades, teniendo en cuenta los resultados de la investigación basada en evidencias.
  • El análisis de seguimiento y evaluación (M&E) fue una excelente oportunidad para impactar positivamente la toma de decisiones, abogar adecuadamente por la nutrición en la agenda y aportar visibilidad a sus medidas entre los diferentes sectores en las sedes así como también en las provincias que trabajan en asuntos de SAN.

00771

Post A Comment

No Comments